El Ministerio de Cultura califica de “expolio” el proyecto de Rita Barberá para El Cabanyal.

por SARA VELERT.

El Ministerio de Cultura paró ayer en seco el plan estrella de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá (PP), para el barrio marinero de El Cabanyal. Tras más de una década de polémicas y procesos judiciales por un proyecto que pretende partir en dos una singular trama urbana a costa del derribo de más de 400 edificios para prolongar una avenida hasta el mar, el ministerio emitió una orden que declara el plan un “expolio del patrimonio histórico”. Cultura ordena, en consecuencia, que el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat, que apoyó el proyecto, procedan a la “suspensión inmediata” del plan en tanto “no se adapte y garantice los valores histórico-artísticos del barrio valenciano”.
La decisión del ministerio que dirige Ángeles González-Sinde da un vuelco espectacular a una larga controversia que ha enfrentado al Ayuntamiento con los vecinos, opuestos al plan aprobado en 2001, y la oposición (socialistas y Esquerra Unida). La resolución es consecuencia de una sentencia del Tribunal Supremo de mayo de 2009, en la que se exigió al ministerio que se pronunciara específicamente sobre si el plan implicaba un expolio patrimonial, tal como denunciaban los vecinos.
Con este fallo, el Supremo reabrió un caso que el mismo tribunal parecía haber zanjado en marzo de 2008, cuando aceptó la partición del barrio a pesar de que el plan afectaba a una zona declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de conjunto histórico. Los magistrados, que confirmaron un fallo del Tribunal Superior de Justicia valenciano, consideraron que prevalecía el interés general de regenerar un barrio degradado sobre la protección de una trama urbana que discurre paralela y perpendicular al mar y atesora algunos de los mejores ejemplos a la arquitectura industrial y civil del siglo XIX con viviendas inspiradas en el modernismo.
Ahora, el ministerio, “en cumplimiento” de la sentencia de mayo, como recalcó ayer, ha revisado los numerosos informes en torno al proyecto urbanístico del barrio y concluye que implica un “expolio del patrimonio histórico de El Cabanyal”. La decisión la avalan, entre otros, estudios aportados por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, la Real Academia de la Historia y “el propio ministerio, tal como es preceptivo”. La orden de paralizar el plan, por otra parte, no hace “más que ratificar el informe negativo” que realizó en 2000 la propia Consejería de Cultura valenciana y que después ignoró.
La declaración del ministerio considera que el plan de El Cabanyal prescindió de los valores histórico-artísticos que motivaron la protección del conjunto, que con la apertura de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar perdería su singularidad.
El gobierno de Barberá no ocultó su enfado y calificó de “vergonzosa e irritante” la forma de comunicar la resolución con una “nota de prensa”, y en su opinión, “con alevosía” por las fechas “festivas”. El Ayuntamiento, que puede recurrir ante la Audiencia Nacional, esgrimió a su favor varias sentencias favorables y aseguró que la decisión sólo afectaría a la zona BIC del barrio.
La plataforma vecinal Salvem El Cabanyal, por su parte, proclamó su “satisfacción absoluta tras 11 años muy duros” y reclamó una rehabilitación del barrio sin destrucción de sus valores. Así lo defendió también la senadora y portavoz socialista en el Ayuntamiento Carmen Alborch, que consideró la decisión “justa, histórica y esperanzadora” para un barrio cuya degradación “se ha permitido” desde el consistorio.

Etiquetado con →  
Compartir →